Es una región natural, localizada al sur del país, donde se encuentran las formaciones geológicas de más antigüedad del continente. Es una región llena de maravillas, allí se localiza Canaima, una selva tropical llena de tepuyes, cataratas y ríos de gran magnitud. En la Gran Sabana se encuentra el Salto Ángel, que es reconocida como la caída de agua más alta del mundo. El turismo en esta zona del país es de gran importancia, esta maravilla natural es reconocida como Patrimonio de la Humanidad.
En la actualidad, la Gran Sabana sigue representando un lugar de elevado valor ecológico, no sólo para la UNESCO, que la proclamó patrimonio de la Humanidad en 1994 al otorgar dicho título al Parque Nacional Canaima; sino también para el Gobierno Nacional que promueve su conservación y exploración, y para los habitantes de Venezuela: miles de turistas visitan el lugar todos los años. Allí pueden gozar de la variedad de maravillas naturales presentes en el parque y se deleitan tanto por la belleza de sus sitios de interés (su relieve único, los paisajes perfilados de los tepuys, las cataratas, saltos y quebradas), como por su diversidad de especies de fauna y flora. Éstas últimas atraen a muchos estudiosos y científicos de todo el mundo. Sólo en la Gran Sabana se encuentra el 40% de las especies de Venezuela, y el 23% en cuanto a reptiles y anfibios, con gran número de especies endémicas.
El Salto Aponwao, uno de los más reconocidos de la Gran Sabana por su majestuosidad, con una caída de alrededor de 110 metros. Para llegar al salto se debe llegar en vehículo hasta el acampamento de Liwöriwö por carretera de tierra, y ahí tomar la curiara guiada por indígenas (un viaje de unos 20 minutos) hasta el salto.
En cuanto al interés turístico, los ríos son de gran importancia, ya que los visitantes que se desplazan por las vías de la Gran Sabana suelen usarlos para recrearse, bañarse, y para acampar. Normalmente son de fácil acceso ya que sus entradas se encuentran a lo largo de toda la vía principal, y muchos están acomodados con escalones para facilitar el acceso.
Vive Katüna... Turismo sin Fronteras.



